Únicamente había sabido de la existencia de Juanito Libritos por un vídeo de Un Tío Blanco Hetero, en el que Sergio comentaba del tal Juan unos tuits a los que más tarde nos referiremos. De 2018 es ese vídeo.

No piensen vuesas mercedes que gasto mi hacienda en estos libros, pues simplemente vi que la biblioteca de mi pueblo lo había adquirido. Por curiosidad decidí sacarlo y dedicarle una tarde.

Es de obligada mención, de este libro del sello Sapristi cómic y publicado en noviembre de 2020, poner sobre la mesa el formato, muy cómodo, del propio libro, escrito manualmente con una letra bastante legible y acompañado de claras ilustraciones. Un formato que no es nada novedoso pero que sigue siendo bastante original. Dichas ilustraciones están realizadas en lo que han querido llamar “naif”, esto es, dibujos como los que puede hacer cualquier niño de 10 años ligeramente dotado.

Estamos completamente en desacuerdo con este estilo al ser un estilo, no degenerado, sino directamente sin generar, un estilo que no es estilo sino incapacidad rampante para el dibujo, esto es, el conocimiento anatómico, los cánones, la composición, etc, como sí que tienen a pesar de todo el cubismo o el expresionismo. Independientemente de valoraciones estéticas, realizar 125 ilustraciones a color con texto requiere un trabajo previo importante, aunque el resultado de la obra no pueda estar más alejado de nuestras preferencias. Por ejemplo Picasso necesitó 300 bocetos para sus “señoritas”, y unos 60 para su bombardeo. Independientemente de que este tipo de ilustración, como decimos, no sea siquiera degenerado, la combinación de escritura y dibujo forma un libro que junto con la historia expuesta se hace bastante ameno y rápido de leer gracias al modo en que está narrado.

 

Vayamos a la historia en sí y a su crítica, que es sobre lo que han venido ustedes a leer.

Como el título deja claro es una autobiografía, centrada en los años de niñez y adolescencia marcados por el acoso, debido a las maneras de “mariquita” de Juan, en las aulas y los ataques del que parece ser un mal padre, al que pinta literalmente como demonio, lobo o gorila, el malo de la historia básicamente, y parece que con razón.

Haremos unas observaciones a raíz de ciertos episodios del libro:

Cuenta Juan que su primera masturbación fue con un episodio de Los vigilantes de la playa, siendo en principio Pamela el sujeto de atención para intentar “reconducir” su sexualidad, para, inevitablemente, írsele la vista a David Hasselholff. Recordome esta página el caso de Yukío Mishima, también homosexual, pero de otro modo, que tuvo su primer orgasmo delante de la imagen del San Sebastián de Guido Reni, que hay quien dice, era también homosexual. En los últimos años se está queriendo decir que la inmensa mayoría de los artistas eran homosexuales. No se escandalicen, no queremos comparar a nuestro Mishima con Juanito, ni a Guido Reni con Los vigilantes de la playa.

Desde luego parte del arte y componente del arte es la emoción, el sentimiento, que es capaz de transmitir el autor con su obra al resto de hombres en un alarde de genialidad, como creo estaría de acuerdo Infiesta Monterde según lo desarrollado en su La génesis del Arte. Hay quien recibe ese impulso de forma desmedida y termina estallando como también le ocurrió a un marinero griego frente (o sobre) a la estatua de una Atenea, que de haber podido se hubiese metido dentro. Y es que hay arte que desde luego, por su inmensa aura fácilmente da pie a ello en según qué casos. Si vuesas mercedes quieren podemos tratar ese curioso asunto en otro momento.

En otra ocasión Juan nos cuenta que, como adelantábamos, gran parte del acoso que recibió fue en la escuela por parte de unos compañeros irrespetuosos y casi malvados (nos negamos a emplear el término incorrecto “intolerantes”), marginándolo, insultándolo, como tanto pasa día a día en las democráticas escuelas e institutos, fruto de una generación desarraigada en valores, maleducada, que busca ser más que el otro no siendo mejor que el otro, sino destruyendo al otro y humillándolo con cualquier pretexto, sea porque lleve uno gafas, porque se junte con chicas, porque sea pelirrojo o vocalice mal. Es, como observamos, la consecuencia de no educar a los niños en el respeto y el honor, por parte de unos padres a los que el respeto y el honor les suena o puede sonar, o pudo sonar en la España de Juan, a retrógrado. Decimos que, en un ambiente de camaradería y fraternidad entre compañeros, Juan nunca hubiese sido sacado de malas maneras de su tienda en una excursión, sino que habría sido acogido como cualquier otro compañero, pues lo único que importa en una persona es su nobleza de espíritu, ya sea hombre, mujer, “mariquita”, niño o anciano. Defendemos férreamente los anteriores valores como un medio por el que empezar a acabar con el acaso escolar que tantos hemos sufrido en alguna ocasión, y otros muchos, como Juan, durante muchos años.

Enlazando con lo anterior mencionaremos otro episodio, y es que Juan decidió apuntarse al grupo de confirmación de la Iglesia sólo para poder estar en un clima no hostil y tener cosas que hacer con otra gente, aunque no tuviese el mínimo interés en el gran paso que significa la confirmación de nuestra Fe en Cristo Nuestro Señor. A veces me pregunto qué es de todos aquellos que se confirmaron junto a mí, y que no he vuelto a ver en la Iglesia. Como escribe Juan, “una vez confirmados y libres cayeron las caretas”, pues al acabar la ceremonia se fueron a beber y a fumar a una discoteca. Y no pisó más una iglesia (aun estudiando historia del arte). Es muy triste pensar en que esto es así, diría, en la inmensa mayoría de “confirmados”. Pero, como decíamos, ¿qué podemos esperar de una sociedad desarraigada que toma los asuntos espirituales como asunto banal?, pues lo que antes hemos señalado. Ni más ni menos.

Un tema importante que antes solo hemos esbozado y que es tema principal del libro: el sexual. Las sociedades desarraigadas y sin valores son fruto de individuos degenerados, y, aunque estas cosas se pueden dar perfectamente en cualquier otro contexto, en las democráticas aulas parece darse de forma más habitual. Pues resulta que nuestro Juan tuvo el primer contacto sexual con otra persona mediante unos tocamientos con un compañero en plena clase de instituto. Hay que señalar que las aulas, se suponía, son “templos del diálogo y del saber”, aunque cada vez las aulas de cualquier universidad, instituto o colegio son más aulas de guardería llenas de colorines, niños llorando y sacándose mocos. En otra ocasión podemos hablar de la situación de la educación en España, y el comportamiento de sus estudiantes, aunque cualquiera que lea esto puede decir más que el otro al respecto. Por el momento aquí lo dejaremos. En otra ocasión quizás también tratemos como ciertos programas de televisión y ciertas revistas que menciona Juan contribuyeron en aquellos años a sexualizar la sociedad, sexualizar a la juventud más tierna, con todo lo que ello implica, y a hacer del sexo no ya la unión de dos personas para perpetuar su sangre, como escribieron Ernesto Gimenez Caballero y antes Schopenhauer, y antes otros tantísimos, sino como puro objeto de placer egoísta sin más connotaciones superiores. Y así estamos. Una sociedad sana y generadora no permitiría cierto contenido impreso y audiovisual, como tampoco las anteriores cuestiones que hemos tratado.

Para no extendernos más, trataremos un último punto, ligado a la excusa que empleé para leer este libro y hacer esta reseña que más bien es a su vez una excusa para poner sobre la mesa, o sobre su pantalla, o sobre la pantalla de su mesa, ciertos planteamientos que usted ha leído.

 

Juanito en el tal hilo de Twitter comentado por UTBH se escandalizaba de que, y así comienza el hilo: “Nueve de mis antiguos alumnos siguen a Vox en Instagram. Los 9 simpáticos y educados. Todos varones y de pueblo, de familias humildes, trabajadoras, sin grandes problemas. Siete de ellos podían votar ayer por primera vez, y parece ser que la ultraderecha fue quien les sedujo”.

En alguna ocasión indicó Jesús G. Maestro que el profesor debe tener el contacto justo con el alumnado, y desde luego no seguirle por Instagram.

En cualquier caso, en ese hilo de Twitter, que pueden ustedes ver en el video de UTBH o, supongo, también aún en el perfil de Juan, nuestro protagonista llama “fascistas” a sus exalumnos, junto con algunos pretendidos desprestigios más, aunque, según dice, estos alumnos le trataron muy bien siempre aun siendo a Juan como profesor “abiertamente gay”, y se queja de no haberles podido adoctrinar en lo contrario a lo que Juan dice que sus alumnos eran por seguir a un partido político por Instagram. Unos “cafres y descerebrados”. Y es que esto nos viene una vez más al pelo, pues Juan nos cuenta respecto de  unos cuentos que hacía de pequeño similares al que hizo de adulto: “las críticias me las tomaba regulinchi”. Aunque no tiene más importancia si solo fuese respecto a los libros pero parece que esas críticas se extendiesen a llevarle la contraria “políticamente” porque, ¿de dónde viene este, pareciese, manifiesto desprecio a lo que él llama “fascista”?

Cuenta Juan en su libro:

“A veces me pregunto  si la personalidad y el posicionamiento social que empecé a cultivar en esa época fue algo nacido sólo de mí mismo o algo nacido como oposición radical a los valores reaccionarios y tradicionalistas de mi padre”. Diríamos según lo que leemos sobre el padre de Juan, que este encarna el perfecto estereotipo de facha con el que tanto nos bombardean, y que el origen de ese desfile de insultos y desprecios que Juan dedica a sus exalumnos presuntamente votantes de Vox, tiene su origen en ese literal desprecio que Juan terminó teniendo por su padre, y por tanto, por sus posturas, que por supuesto no compartimos.

En cualquier caso, como dijimos, un libro bastante ameno, muy rápido de leer, que como advierte en la contraportada “te enamorará”, aunque a mí no me ha enamorado por muchas cuestiones expuestas, pero si he empatizado en otras muchas. Cómo no hacerlo. Estéticamente sin generar. Como autobiografía, muy aclaratoria del mencionado hilo de Twitter.

Diríamos para terminar que no he visto ningún video de Juanito, que parece se dedica a hacer reseñas de libros. Quizás algún día vea alguno, por verlo, como he leído este libro, por leerlo, porque me sonaba el autor de un video de otro youtuber.

Espero que les haya parecido interesante una cosa u otra.